



El Támesis, rÃo del sur de Inglaterra, el más importante del paÃs. Nace de la confluencia de cuatro rÃos, el Isis (o Windrush), el Churn, el Coln, y el Leach, en la vertiente suroriental de Cotswold Hills, en el condado de Gloucestershire, cerca de Cheltenham. Las corrientes convergen en Oxford y fluyen hacia el sureste hasta Reading, a través de un desfiladero del escarpade Chiltern. El Támesis sigue entonces hacia el este pasando por la ciudad de Londres, y poco después de Gravesend se expande formando un ancho estuario hasta su desembocadura en el Mar del Norte. Su longitud es de 340 km. Durante el siglo XIX los muelles de Londres fueron el centro de la actividad comercial que Gran Bretaña ejercÃa por todo el mundo, y que convirtió Londres en el puerto con mayor actividad del mundo. Sin embargo, después de 1945 se produjo un rápido declive del puerto, y en la década de 1970 prácticamente no existÃa actividad comercial en los muelles del este de la ciudad.
En el valle del Támesis se han efectuado interesantes descubrimientos arqueológicos como fósiles de conchas marinas y un cráneo humano que data del periodo PaleolÃtico. El ejército romano de Cayo Julio César llegó al valle del rÃo en 55 a.C., y Julio César bautizó el rÃo con el nombre de Támesis. Se cree que las tropas de invasión del emperador Claudio, en el año 43 d.C. vadearon el rÃo y probablemente incluso construyeron puentes en la zona en que hoy se levanta el puente de Westminster. En aquel tiempo el rÃo era menos profundo y tenÃa el doble de anchura que en la actualidad, y era de extensas orillas lodosas. Los romanos eligieron para establecer la ciudad y el puerto un lugar en que el rÃo era más profundo, a una distancia de 1,6 km rÃo abajo, que se corresponde con el lugar en donde hoy se sitúa el puente de Londres y, en la orilla norte, la City de Londres. Desde finales del siglo VIII, el valle del Támesis ha sido una ruta primordial utilizada por los vikingos, que penetraron en las tierras del interior con sus naves. Durante la edad media, el valle vivió una época de prosperidad, construyéndose muchos conventos y varias ciudades importantes como Oxford, Reading y Windsor.
El rÃo ha sido siempre una importante fuente de suministro de agua potable para los habitantes de sus riberas, que desde el siglo XIX forman la gran ciudad de Londres. Desde 1963, se han establecido rÃgidas medidas sobre la depuración de los vertidos residuales que han hecho posible que aumente la calidad de las aguas del Támesis. En 1982 se diseñó y estableció una barrera móvil para proteger la ciudad de las crecidas que sufre el rÃo a causa de las mareas altas, y se construyó en Woolwich.